La moda sostenible, un negocio de futuro con modelo de franquicia

El Coronavirus podría convertirse en una oportunidad. La situación de confinamiento nos ha obligado a parar, a reflexionar sobre nuestra vida, entorno y, cómo no, en nuestro medio ambiente. Hemos observado cómo en apenas unos días con el encierro forzoso de los humanos, los animales han ido recuperando su espacio, un entorno que les fue arrebatado.

La situación de pandemia está siendo aprovechada por los consumidores para informarse, mucho más, sobre lo que compran. Esta crisis ha servido para educar a la población en este sentido. El miedo al virus y la preocupación por la salud ha conllevado a un consumo más responsable y a alargar la vida de los productos que se adquieren. Damos más valor a la moda atemporal, de calidad y sobre todo a la moda sostenible.

Buscamos diseños que se conviertan en básicos en nuestros armarios al mismo tiempo que nos informamos de cómo han sido fabricados.

Estamos en un momento clave en donde la población es más consciente que nunca que la moda es la segunda industria más contaminante del mundo, después de la aviación, y que esto hay que cambiarlo. 

moolberry, una franquicia con valor

moolberry es una firma de moda sostenible que aporta valor tanto al empresario que apuesta por este negocio, como al cliente que confía en los diseños de la marca. Una moda diferente apoyada por una filosofía responsable, ética y sostenible. Una situación que ha valido a la firma para ser la única en el mundo que cuenta con el sello de sostenibilidad, ISSOP.

En moolberry cada detalle de la decoración, material u objeto son meticulosamente estudiados para que cumplan toda la normativa de sostenibilidad.

Nuestro valor y diferenciación estriba en la laboriosa y estricta producción de nuestras prendas que desde el principio hasta el final cumplen la normativa como prenda sostenible. Con la ayuda de universidades y laboratorios de referencia, cada una de las prendas mantienen los estándares más elevados en materia de protección de los derechos humanos y promoción de la normativa laboral internacional, salud, seguridad y aspectos medioambientales.

Todas las colecciones son renovadas semanalmente para evitar la globalización de diseños y los materiales son sostenibles. Todo ello unido a un fuerte plan de comunicación y marketing en el que está inmersa la marca augura un éxito al emprendedor que se inicia en este negocio.

La parte empresarial está avalada por un grupo solvente con gran experiencia en el sector de la moda.

Las tiendas se encuentran situadas en las principales calles de grandes capitales de provincias.

El perfil del emprendedor es una persona entusiasta por la moda, concienciado con el cuidado del medio ambiente, luchador y apasionado por la empresa. La firma de moda ha puesto en marcha un programa de apoyo para los emprendedores para dar acceso a la financiación de la inversión a todos los interesados en implantar esta franquicia. Con este programa el emprendedor sólo tiene que aportar una tercera parte de la inversión, el resto es financiado a través de entidades financieras con las que la marca trabaja.

moolberry es la encargada de preparar toda la documentación necesaria de la potencial franquicia y solicitar la financiación a un plan comercial con proyección de ventas, estudios de viabilidad, análisis de costes y gastos de nóminas, entre otros aspectos.

El futuro franquiciado que esté interesado en abrir la franquicia podrá realizar una inversión a partir de los 27.900 €, sin canon de entrada para un local de entre 50 y 80 m2.

¿Cómo crear un armario cápsula sostenible?

La tendencia minimalista de apostar por un armario cápsula tiene principalmente tres ventajas: comodidad y facilidad para crear looks, mantener el orden en nuestra ropa y crear outfits perfectos. El método más extendido es optar por una selección de prendas básicas que nunca pasan de moda, combinables entre sí, y algunos diseños únicos o especiales, más pegados a las tendencias, que le aportan un toque diferente. A este reto queremos sumar que esa ropa sea sostenible, fabricada garantizando el cuidado de los recursos naturales en todo su proceso de confección.

La industria textil es la segunda más contaminante del mundo, responsable del 10% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono, según cifras de Ellen MacArthur Foundation. Esto se debe a las cambiantes tendencias que han dado lugar a lo conocido como Fast Fashion, es decir, moda muy barata de usar y tirar. La sociedad cada día es más consciente y la industria también. Así el pasado verano, 32 de los principales grupos de moda firmaron en París el ‘Fashion Pact’ por el que se pone de manifiesto que en la agenda de las grandes empresas está en mente la sostenibilidad, si bien no tiene una vinculación legal y sus objetivos son flojos.

Pero los ciudadanos conscientes demandan empresas comprometidas en las que la sostenibilidad no se quede sólo en una estrategia de marketing. Así surgen otras marcas y empresas que nacen ya con una conciencia sostenible y cuidan sus procesos de fabricación. Toda el agua que utilizan para la fabricación de sus prendas es reciclada, no usan tintes tóxicos y sus telas son naturales. Se trata de un modelo de negocio cuya actividad tiene una responsabilidad con las personas, el agua, el cambio climático y la biodiversidad.

Sostenibilidad y precio no están rendidos

Es habitual que este tipo de prendas fabricadas bajo una visión sostenible tengan un precio más elevado. Nuestra filosofía se basa principalmente en tres pilares: sostenibilidad, comodidad y calidad a un precio asequible para todo el mundo. moolberry es la firma ideal para crear un armario cápsula sostenible con nuestras prendas.

Desde moolberry proponemos diseños exclusivos, diferentes y sostenibles. Son prendas básicas con un toque diferente que las hace especiales y únicas. Apostamos por colecciones en tonos neutros y naturales confeccionadas con tejidos naturales y ecológicos que las hace perfectas para un armario cápsula.

En las colecciones de moolberry podemos encontrar esos diseños básicos atemporales que son la base de cualquier armario cápsula desde camisetas blancas hasta chaquetas vaqueras pasando por pantalones, faldas y jerséis. Todas nuestras prendas llevan detalles espaciales que las hacen única y alimentan ese armario cápsula para que no sea aburrido o monótono. Además, también contamos con prendas especiales y de tendencia que aportan ese toque diferenciador a los looks más básicos.

Y esta propuesta la hacemos bajo una filosofía 100% sostenible. moolberry es la primera marca de moda que consigue el sello ISSOP por su compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) marcados por la Organización de Naciones Unidas. Todos nuestros proveedores, así como nuestras instalaciones, cumplen con un Código de Conducta y con los requisitos establecidos en sus estándares y en sus listas de sustancias químicas restringidas. Toda la confección y fabricación se realiza exclusivamente en Europa.

Una segunda vida

Confiamos en nuestras materias primas y queremos alargar la vida de cada prenda. No obstante, entendemos que a veces nos aburrimos de vestir siempre lo mismo. Con la idea de darle una segunda vida a sus diseños, moolberry cuenta con contenedores de cartón reciclado en todas sus tiendas para depositar las prendas que las clientas ya no vayan a utilizar dándoles, a cambio, un vale descuento para su próxima compra. De esta forma se le ofrecerá una segunda vida a la ropa donándola a ONGs para que sea entregado a personas en riesgo de exclusión social.

Con el vale descuento la clienta podrá optar a utilizarlo en su totalidad en una futura compra o bien donar parte al proyecto solidario que con una ONG liderará cada año la firma. En el mostrador de cada tienda habrá una urna de cartón reciclado para que la clienta pueda así depositar su donativo. En 2020 la recaudación solidaria se destinará a la creación de un pozo de agua en un poblado de Kenia.