Comprar ropa en la desescalada: la difícil reapertura de las tiendas

Todas las tiendas de moda, desde las grandes cadenas a los pequeños comercios, han tenido que adaptar su negocio a una ‘nueva normalidad’ con medidas de higiene que suponen una inversión inesperada. Tres propietarias de tiendas nos cuentan su situación

 

Una trabajadora de MoolBerry sigue el protocolo de higiene en la reapertura de las primeras tiendas de la marca.

Una trabajadora de MoolBerry sigue el protocolo de higiene en la reapertura de las primeras tiendas de la marca. // Imagen cedida (MoolBerry)

La crisis del coronavirus nos ha abocado a una “nueva normalidad”, que por ahora está troceada en las diferentes fases en las que el Gobierno ha dividido la desescalada de la cuarentena. Volver a la actividad es un reto para muchos, aunque el gran desafío lo tienen los pequeños comercios que cerraron forzosamente en marzo, y que han reabierto sus puertas en la fase 1 que algunas provincias y municipios estrenaron el pasado lunes.

Uno de los sectores que se enfrenta a esta situación con nuevos gastos e incertidumbres es el de la moda. Estos días se habla mucho sobre cómo es ir a comprar ropa en esta situación: aforo en las tiendas, prendas secuestradas tras ser probadas, ausencia de rebajas… ¿Cómo lo viven los que están al otro lado del mostrador? Hablamos con dos pequeños comercios y una franquicia sobre el shopping en tiempos de coronavirus.

“NOS ORGANIZAMOS LOS COMERCIANTES Y PAGAMOS UNA CHARLA PARA SABER QUÉ MEDIDAS DE HIGIENE TOMAR”

Henar es la dueña de la tienda Vecchia Moda, situada en el pueblo de La Almunia de Doña Godina (Zaragoza), una localidad de cerca de 8.000 habitantes que el pasado lunes 11 de mayo entró en la fase 1 de la desescalada, que permite esa apertura con condiciones del comercio. 

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