Moolberry

También soy la directora creativa de Moolberry, una marca de moda sostenible que ha conseguido el exclusivo sello ISSOP a la excelencia por su sostenibilidad. También he dedicado parte de mi tiempo y energía a este proyecto. Esta firma no vende online pero sí tenía un ambicioso calendario de crecimiento para este 2020 que se ha visto frenado por el COVID-19.

En este caso, también estamos preparando las tiendas para la reapertura y hemos apostado por las redes sociales durante el confinamiento. Moolberry va mucho más allá de la moda, trata de concienciar, con experiencias e historias, sobre lo que hay detrás de cada una de las prendas que se adquieren en sus boutiques.

Esta situación tan anormal ha traído una cosa buena, el parón económico ha frenado la contaminación. En algunos lugares hemos visto revivir a la naturaleza. Las ciudades están bajando sus niveles de contaminación y los espacios naturales están recuperando su equilibrio perdido por las acciones desmesuradas de los hombres.

Una situación que nos lleva a reflexionar sobre cómo podemos contribuir desde nuestro confinamiento. Y es que, desde la comodidad de nuestro hogar, también podemos ayudar a cuidar a nuestro planeta, por ejemplo, con pequeños gestos como reciclando la basura o ahorrando agua. En mi caso, también me lleva a pensar sobre qué puedo aportar desde mi vida personal y profesional, tanto en este proyecto como en otros.

Como Directora Creativa de Moolberry, esta nueva situación social y en la naturaleza me inspira para futuros diseños. Para esta firma busco creaciones exclusivas que nos transmitan los valores de la marca que aúna el cuidado medioambiental con el respeto a los derechos humanos de trabajadores y trabajadoras textiles, protegiendo su salud al elaborarse las prendas con materiales naturales libres de componentes tóxicos y testados dermatológicamente.

Cuando trabajo en los diseños de Moolberry pienso en una mujer real que ahora se ve en casa confinada con su familia, delicada y pasional a partes iguales, que ama la moda sintiéndose, al mismo tiempo, muy concienciada con el respeto a la naturaleza. No me olvido de las tendencias pero para Moolberry  intento crear prendas atemporales en colores naturales que perduren por mucho tiempo en el armario, apostando así por un consumo responsable.

Además, para este proyecto tengo que estar constantemente en sintonía con el departamento de I+D de la firma ya que trabajan para encontrar nuevas materias primas más sostenibles y ecológicas con las que fabricar las colecciones. Se trata de un trabajo en equipo que ahora está más en contacto que nunca gracias a la tecnología y el teletrabajo.

Moolberry es mucho más que una marca o diseño de ropa, es un estilo de vida. Esa concienciación por la sostenibilidad y esa defensa de la naturaleza se aplica a todos los ámbitos de nuestro día a día: qué comemos, dónde tiramos la basura, cómo nos vestimos, cómo vivimos… Cada decisión que tomamos y acción que ejecutamos tienen una consecuencia directa en la naturaleza y debemos ser conscientes de ello. Es verdad que es casi imposible dejar una huella cero pero debemos minimizar todo lo posible nuestro impacto como personas.

Pero mi trabajo como Directora Creativa va mucho más allá del diseño. Contribuyo en todos los aspectos de la marca desde la decoración de las tiendas y los materiales que usamos en ellas hasta en la imagen online o las publicaciones en redes sociales. Hago un trabajo de supervisión muy importante para seguir manteniendo ese sello ISSOP que tanto esfuerzo nos ha costado conseguir. Ha sido todo un logro recibir esta certificación como marca de moda sostenible y nuestro objetivo es seguir cumpliendo esos exigentes requisitos del sello ISSOP, al mismo tiempo que mejoramos aún más nuestro producto eco.

Asimismo, contribuyo a las iniciativas sostenibles que desarrollamos a través de las tiendas de Moolberry y no dejamos de pensar nuevas ideas estos días de confinamiento. Dentro de estas ideas, para contribuir a minimizar la huella en el planeta, Moolberry ofrece la posibilidad de depositar en unos contenedores de cartón reciclado, disponibles en todas las tiendas, las prendas que las clientas ya no vayan a utilizar, dándoles, a cambio, un vale descuento para su próxima compra. De esta forma, se le ofrecerá una segunda vida a la ropa donándola a ONG’s para que sea entregado a personas en riesgo de exclusión social.

Además, el vale descuento que recibe la clienta puede, o bien utilizarlo en su futura compra; o bien, donar una parte o todo el monto a un proyecto solidario. En el mostrador de cada tienda hay una urna de cartón reciclado para que la clienta pueda así depositar su donativo. La recaudación solidaria de este 2020 se destinará a la creación de un pozo de agua en un poblado de Kenia.

Con este acto pretendemos concienciar sobre la necesidad de reciclar y darle una segunda vida a las prendas pero también queremos sacar el espíritu más solidario de los consumidores, porque mientras nosotros vivimos en una sociedad consumista, en otros países faltan bienes de primera necesidad como el agua. Esperamos poder poner en marcha nuevas iniciativas de este tipo que contribuyan a un mundo mejor en el que las personas sean lo importante y protagonistas, un valor que también ha priorizado durante esta pandemia.

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